miércoles, 27 de diciembre de 2017

Depresión

La depresión se apodera de ti silenciosamente.
Al principio tienes problemas con las cosas pequeñas, pero luego eliges ignorarlas.
Es como una jaqueca, te dices que es temporal, que pasará.
Es solo un mal día. Pero no lo es, estas atascada en ese estado mental.
Te acostumbras a usar una máscara social y vivir entre los demás porque es lo que tienes que hacer. Es lo que hacen los demás. Pero el problema no desaparece. Te esfuerzas por actuar todos los días y empieza a costarte más y más.
Allí es cuando empiezas a caer más profundo y es entonces cuando empiezas a alejarte de amigos y familia. A veces ignorándolos por completo.
Todas las satisfacciones desparecen. Las pequeñas cosas que solían hacerte feliz son insignificantes. Incluso las cosas simples se vuelven dolorosas. Por eso es que no tienes motivación. ¿Por qué continuar haciendo cosas si nada te hace feliz?
Todo esto te hace sentir incluso peor y te ves atrapado en un círculo vicioso.
De pronto te das cuenta de que estas viviendo a cámara lenta.
Los días con indistinguibles… Solo ruido blanco… una pesadez que llena tu mente y se reparte por tu cuerpo.
Sientes que nunca volverás a ser feliz.
Sigues alejándote y destruyendo relaciones. Estas avergonzada por todo lo que has hecho y lo que no has hecho.
Hay una parte de ti que quiere arreglar las cosas. Un impulso positivo repentino que te hace querer salir y conocer personas pero no dura mucho porque sabes que de todas formas no funcionara.
Las cosas que emocionan a tus amigos te dejan indiferente y te deja consciente de la brecha que hay entre tú y ellos.
Otro fracaso no es una opción así que eliges estar sola, donde te sientes segura, donde nadie te hace preguntas.
La baja autoestima y la falta de propósito se vuelven insoportables.
Finalmente te das cuenta de que no puedes continuar así y sucede una de dos cosas:
Decides buscar ayuda o puede que intentes suicidarte.

https://youtu.be/iZy7gP79PyI

No hay comentarios:

Publicar un comentario